Ruiseñor Negro Moribundo
Si mi deseo fuese pedir la eternidad no podría vivir sin ti y si lo fueras todo para mí dejaría de ser yo. Entonces, cuando tus besos no me hagan llorar, ese día te amaré.
Menu

16 marzo, 2018

Me convertí en un asesino cuando maté a Dios
En un egoísta cuando pensé en mi antes que en ti.
Dejé de ser un cordero cuando Dios dejó de estar entre nosotros
El vicio manchó mi mente
Queda por resolver si nacemos buenos o malas personas, nos hacemos con nuestros actos y contra quién también nos atrevemos a desafiar
La naturaleza se muere y apagamos su fuego con más fuego
Nuestras almas la silenciamos contra nosotros mismos una vez más
La virtud es para los hambrientos
Caemos al abismo de nuestra miseria, nadie te salvará
Tiré la primera piedra al mismo tiempo que escondí la mano con la que te delato
Cólera, ira, odio; definiría mi vergüenza de esa manera
Nunca vi llover café pero sí palabras que no pude atrapar
Extranjero allá y aquí
Mundano y canalla…
Atrapado en ti para después caer al olvido como tú mismo
Ya no puede ir a peor
No quedan más perdones ni nada, demasiado tarde para volver
Que hay tan feo y malo en nosotros que no nos dejamos amar.

Categorias: ruiseñor negro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *